Ella

Nada es verdad
Ella no es hermosa
Ni sus ojos son estrellas
Ni sus mejillas nebulosas
Ni su pubis es galáctico
Ella no es real
No respira con nosotros
No ha llorado la palabra
No le quedan sentimientos
No es real
Y si lo fuera
Podría devolvernos algo
De todo este huracán
Ella no es perfecta
Ella no es la correcta
Tiene el índice hacia afuera
Y una lengua inoportuna
Ella pide y no entrega
Ella consume
Ella gasta
Ella devasta
Ella tiene el alma oscura
Tiene el corazón minado
Egoísta, interesado, apolillado
Si te ha seducido
Es que está actuando
Y desde la platea
Observas y crees
Ella no es una víctima
Nadie le ha golpeado
Nadie le ha corrido
Nadie le ha insultado
Ella llora para todos
Y oculta un rictus
Ella pide ayuda
Y luego desaparece
Ella pide prestado
Y espera que lo olvides
El sol no la quiere
La fe la rechaza
Las guapas la odian
Odian que lo intente
Su historia es triste
Así ella la cuenta
Su verdad es ridícula
Su verdad es su culpa
Ella no odia
Pero tampoco ama
Se ocupa en cosas
Y no en ideas
No toma partido
Se aburre y vuela
Y parece no cansarse
De tantos viajes
Ella es absurda
Nunca tomaría un libro
Arañas anidan su atril muerto
Ella habla como ignorante
Ella es ignorante
Quiere quedarse así
Porque así conviene
Ella encuentra tontos
Y negocia su sonrisa
Ella está perdida
Y se siente un mapa
Ella es superficial
Artificial, un fraude
Ella es falsa
Ella no existe
Ella no es

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Invierno

Cortarán mi cuello
No harán preguntas
Que no tienen respuesta
Tal vez moriré
Seré un have gone
O tal vez agónico
Huya sangrando
Dejando rastro
Hasta mi nube
Y sane pronto
Quizás tropiece
En pleno vuelo
Con la velocidad
De tu mirada
Y caeré vertiginoso
Hasta el abismo
Que he descrito
Alguna vez ebrio
De dopamina
Y colonia barata
Cuando voy a ti
Por supuesto, abstracto
No me echas
Si no que supongo
Un día alterno
Un universo gemelo
Con dos lunares
Que, resumiendo
Somos tú y yo
Ellos quieren matarme
Me están buscando
Sí. Mi culpa
Me han escogido
Y detrás la espada
Cortará el origen
Para no ver nunca más
Las cosas que miré
Cortarán mi cuello
Yo después de huir
Me cansaré
Tendido en un mesón
Entregaré la garganta
Lucifer negociará
Por mi alma con su padre
Y él le dirá
Que no le interesa
La vida seguirá
Para el mundo púrpura
Agitado en el vermú
Entre niebla y luces
Entre abrigos largos
Y aliento vaho
Entre toda esa gente
Estarás perdida
Cruzando calles
Ganándole al semáforo
Buscando el calor
Que te espera en casa
Cortarán mi cuello
Pero a ratos volviera
A condición de que
Tu mente me llamase
Cuando estés sentada
Viendo el día morirse
Y recuerdes mi nombre
Detrás de un claxon
Tal vez converse
Tal vez te abrace
Mientras ves la tele
O picas las verduras
Tal vez, sí
Nunca más
Ni por tu mente
Ni por milagro
Ni por memoria
Volveré

Casa

Tengo ganas de llegar a casa borracho y que te enojes conmigo. Que me digas que soy un idiota, un inconsciente, un perro, y al día siguiente recuperarte.

Tengo ganas de llegar a casa oliendo a ramera de quinta y que me largues a gritos. Que me digas que te doy asco, que no te acostarás jamás conmigo, que no me perdonarás, y al día siguiente me perdones.

Tengo ganas de llegar a casa violento y que me tengas miedo. Que no me abras la puerta, que llores tras ella, que me llames monstruo, y al día siguiente llorar juntos.

Tengo ganas de llegar a casa contento y encontrarte furiosa. Que me tires a la cara la hierba que encontraste en mi chaqueta, que peleemos mucho, y al día siguiente me preguntes qué se siente fumar.

Tengo ganas de llegar a casa arrecho y pensando en tu cuerpo. Que me digas que me amas, decirte que te amo, hacerlo como lo hacíamos, y al día siguiente todo esté bien.

Tengo ganas de llegar a casa.

Rabia

Hasta la cama rechaza
el cuerpo patético
que traigo a las once
después del cigarro.
Asfaltos hambrientos
me llaman de lejos,
también me echan
apenas llegar.
Escondido en fibra,
oculto en jirones,
detrás de cristales,
bajo al infierno
y ardo,
disfrazo mis deseos.
Verás impecable
mi basura.
Desde el añoro escucho
a las carretas cantantes
que he dejado atrás
bailando con taxis,
y están en mi frente
veredas hermosas,
meadas de perros.
¿Dónde estás?

Aquí fuimos grandes,
o allí.
Depende.
Hoy estoy lejos.
Pero, carajo,
¿Por qué será
que si son visiones,
recuerdo en presente
sin omitir detalles?
Por ejemplo, tu sexo
o tu cara feliz
después de robar.
¿Acaso hoy vives?
¿Te expulsa tu cama?
¿Fumas pensando
en mi roja berga?
Vaquera inconsciente,
perdida en la noche.
Mamá te buscaba
y estabas acá.
Estrellas,
ya no hablan tanto.
Estarán esperando
tal vez mi agonía.

Mi correa negra
no iba con mis zapatos:
ellos eran café.
Pobre de mí.
Mis costillas reían
pero nunca fui débil.
Una sola correa,
solo un par de zapatos.
Si opinaran las viejas
que muy poco me hablaban…
¡Viejas putas!
Aún las odio.
Pero yo saludaba
hasta al gato
y fui amable
por demás.
¿Ignorabas acaso
el aguijón en mi pecho
y que estaba denso
de agua salada?
No la supe botar.
Transpiré con pendejas
y llovió
y mojé mi revancha.

Cielo aburrido,
suelta las cuerdas
y entrega a dios
a estos borrachos.
Déjame,
porque estoy perdido
en ciclos amargos
de amor y rabia.
La polilla conversa,
por eso reniego;
viajó mareada
a mi buró.
Seña en un poste,
sé que me esperas.
Grítale
cuando lleguen las seis
desde nubes rojas
colapsando su mente,
y te juro que irá
el ave y su trino,
irán las serpientes
del santo cabello
de alguna canción
a hablarle de mí.

Herirme

No podrás herirme
Porque desde ayer
Cuando vivieron los rayos
Ya estoy muerto

Y aunque sí duele
Estoy decepcionado
Y en ti veo algo supremo
Pero también mierda

Grito siempre, me iré
Y usurpo tu error
Quiero sentirme también
Querido por alguien

Acaso te creerán
Ellos que eres buena
Mirando absolutos
En tu confusa pupila

Porque divagas tanto
Y vives en contra
Y no eres tú misma
Si no lo que toca

Ya he visto profusas
Delirantes mamas
No hay mentira entrenada
Que mi oído consienta

En lo antiguo, en cambio
Quedo loco y paciente
Digiriéndolo todo
Sin ninguna opinión

Qué breve es el intento
Cuando los años fallan
Y la voluntad se duerme
Ignorando la alarma

Cáñamo

Mi adormecido espíritu
Sobrenada la memoria
A través del universo
Que ignora divisorias

O quebradas dimensiones
Graciosas nebulosas
Ha dejado que lo arrastre
La bruma espantosa

Pleamares constantes
De lo que no fuimos
Fugan disparadas
Torciendo el camino

Deja mis labios temblando
El negro deseo de ser
Desde mi tórax nervioso
Hasta los pozos de ver

Y tú nadas, conociendo
Pegada a un dos mil doce
Para mí en perspectiva
Contra manillas atroces

Luego me pongo a toser
El encierro de mi pecho
Debilita mis columnas
Y me río hasta el techo

Héroe del juego inútil
Ilusorias conquistas
Me traen a la muerte
Y no he dejado pistas

Humo del viaje redondo
Formas extrañas flotando
Fijos misterios ardientes
Relojes atrás andando

Hasta la comezón loca
Que nos orilló lascivos
A la sombra de los templos
La enterraste conmigo

Entonces yo regresaré
Entre humo de cáñamo
Enloqueciendo tu carne
En el centro del páramo

Mil

Cuando ando para abajo
Recuerdo junio
Recuerdo noches
Que podíamos hablar

He mirado mis zapatos
Nuevamente con el polvo
Decidido, emocionado
Que flotaba para oírte

Me has dejado aparte
Más lejos que a los libros
Donde lloran las arañas
Retorciéndose de hambre

Quisiera perderme pronto
De estas ansias malditas
Predilectas de los treintas
Asesinas mensualmente

Y ya cerca es lo mismo
No sostengo la mirada
Voy adverso de mis quieros
No sirvió extrañarte tanto

No sirvió el poema mil
Adorada nicotina
No sirvió la poesía
No sirvió quedarme aquí